Twitter de Angel Nieva

viernes, 4 de marzo de 2011

¿Burbuja 2.0?


¿Están las redes sociales inmersas en una burbuja 2.0? A raíz de las últimas inversiones realizadas por diferentes fondos y empresas de capital riesgo, algunas de las empresas de la llamada "Internet social" se están revalorizando de forma rápida llegando a valores muy altos, valores que incluso hace un par de años eran inimaginables. Por poner un ejemplo, el portal económico Bloomberg publicó hace unos días que Facebook actualmente tiene un valor de alrededor de 65.000 millones de dólares y Twitter alrededor de los 5.000. Es evidente de que las empresas de capital riesgo han vuelto, y con fuerza, a apostar por ciertos valores tecnológicos.

¿Pero están sobrevaloradas realmente estas empresas? Obviamente si. El retorno de la inversión no compensa. Por ejemplo, según las mismas fuentes, Twitter generó 45 millones de dólares gracias a publicidad. Facebook generó 1.900. ¿Entonces por qué esta tendencia a comprar acciones de estas empresas provocando una sobrevaloración?

A finales del año pasado, el New York Times publicaba que la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos había iniciado una investigación sobre la compraventa de acciones de algunas compañías no cotizadas en bolsa, como Facebook, Twitter, Zynga y Linkedin. Por lo visto, los inversores querían poseer el máximo posible de estas empresas antes de que salieran a bolsa, a través de acciones a un precio mucho más bajo que si cotizaran en el parqué, por lo que el día que realmente lo estén, recibirán grandes beneficios.

Pero las empresas de inversión ¿han aprendido de sus errores? Hace diez años, las mismas empresas sobrevaloraron multitud de empresas tecnológicas que finalmente fracasaron, eran un espejismo. Cuando se produjo la explosión de las "punto.com" que provocó una de las mayores crisis en el sector tecnológico, las mismas empresas de inversión se retiraron para hibernar en un largo letargo. Durante ese tiempo, muchas cosas se han puesto en su sitio (empresas, usuarios, reguladores, etc). Cuando han visto que la sociedad evolucionaba a una sociedad 2.0, es cuando con la aparición de nuevos conceptos que han transformado nuestro día a día en los últimos años, han despertado para volver a invertir dinero en las empresas que lo han hecho posible. Esperemos que ahora no se equivoquen ni inflen la burbuja, que analicen con los pies en el suelo los planes de negocio, y que no se dejen llevar por datos subjetivos ni sueños avariciosos como hicieron hace diez años.

Estamos pues ante una jugada de ajedrez donde las empresas de capital riesgo y resto de inversores están tomando posiciones ante la posible salida a bolsa de estas compañías. Las inversiones están más controladas y reguladas que hace diez años. Por lo que se puede apreciar a simple vista no se puede concluir que exista una burbuja 2.0, pero no lo olvidemos, la incertidumbre es alta y el riesgo de que se produzca es evidente. Por lo que tanto las empresas, como los inversores y mercados, deberán estar atentos para no caer de nuevo en el mismo error. En los tiempos en los que estamos, la sociedad 2.0 no se lo perdonaría.